Alerta Legal/ Portabilidad Financiera

Wednesday June 24th, 2020

El 9 de junio de 2020 se publicó en el Diario Oficial la Ley N°21.236 que regula la Portabilidad Financiera que, según su artículo primero, tiene por objeto promover la portabilidad financiera, facilitando que las personas, micro y pequeñas empresas se cambien, por estimarlo conveniente, de un proveedor de servicios financieros a otro, o de un producto o servicio financiero vigente a otro nuevo contratado con el mismo proveedor (“Ley”).

Con la Portabilidad Financiera las personas podrán migrar sus cuentas corrientes, líneas de crédito, créditos hipotecarios o automotrices, créditos de consumo y tarjetas de crédito de una institución financiera a otra, en forma rápida y menos costosa.

¿A quién se le aplica esta Ley?

La Ley es clara al establecer que la Portabilidad Financiera es un derecho para el Cliente y cualquier cláusula en contrario en el contrato respectivo con el Proveedor se tendrá por no escrita.

Se considera Cliente a toda persona, natural o jurídica, que mantiene vigente uno o más productos o servicios financieros, y que tenga la calidad de consumidor conforme a la ley Nro. 19.496 (Ley de Protección de los Derechos de los Consumidores), o de micro o pequeña empresa, conforme a la ley Nro. 20.416 (Ley que fija normas para las empresas de Menor Tamaño).

Por otro lado, se considera Proveedor a todo banco, compañía de seguros, agente administrador de mutuos hipotecarios, caja de compensación de asignación familiar, cooperativa de ahorro y crédito o institución que coloque fondos por medio de operaciones de crédito de dinero de manera masiva señalada en el articulo 31 de la ley Nro. 18.010 (Operaciones de Crédito y otras obligaciones de Dinero), siempre y cuando dicha institución tenga un giro relacionado con el otorgamiento de créditos, o toda otra entidad fiscalizada por la Comisión para el Mercado Financiero en virtud de la Ley General de Bancos.

¿Cómo opera la Portabilidad Financiera?

El Cliente que pretenda cambiarse de entidad financiera, o refinanciar un crédito, deberá solicitarlo en forma online o presencial al nuevo Proveedor. Una vez recibida dicha solicitud por el Proveedor, éste deberá requerir directamente al Proveedor inicial, el Certificado de Liquidación, en caso de que éste no hubiese sido entregado por el Cliente, lo mismo aplicará para el impuesto de timbres y estampillas.

El Certificado de Liquidación incluirá la individualización y el detalle de todos los productos que el Cliente mantiene con el Proveedor. El certificado puede solicitarse directamente alProveedor financiero y a continuación ser enviado a los potenciales nuevos acreedores para que realicen una Oferta.

Las Ofertas de los nuevos potenciales Proveedores deberán contender como mínimo, la especificación de el o los productos o servicios financieros que se ofrecen, detallando el monto, CAE, costo total del crédito, plazo, gastos asociados, entre otros, de manera de facilitar la comparación por parte del Cliente de los nuevos productos y servicios financieros. De acuerdo a la Ley, la Oferta realizada por el nuevo Proveedor debe ser escrita y tiene el carácter de vinculante.

Una vez elegida la nueva institución bancaria o financiera, el Cliente suscribe una solicitud de portabilidad financiera, con lo que comenzará de manera automática el proceso de cierre de los productos financieros y la apertura de los nuevos con el Proveedor nuevo.

Ahora bien, respecto de las modalidades de portabilidad, la Ley opera bajo dos procesos: con subrogación y sin subrogación.

La portabilidad con subrogación opera en caso de que el Cliente contrate un nuevo crédito con un nuevo Proveedor, con la finalidad de pagar un crédito que mantiene con un Proveedor inicial, donde se producirá, por el solo ministerio de la ley, una subrogación especial, pasando el nuevo crédito a sustituir jurídicamente al primero, de conformidad con las características y condiciones señaladas en la misma Ley.

Luego de que el Cliente contraiga un nuevo crédito donde se señale expresamente que tiene por objeto el pago y la subrogación de un determinado crédito inicial, y el nuevo Proveedor pague, en nombre y representación del Cliente, operará la subrogación especial, automáticamente por disposición de la ley y aun en contra de la voluntad del Proveedor inicial.

La portabilidad sin subrogación, en cambio, es aquella donde al contratar productos o servicios financieros con un nuevo Proveedor, se pone término a los que el Cliente mantenga vigentes con el Proveedor inicial, y se extinguen en consecuencia todas las garantías que pudieran existir asociadas a dichos productos o servicios.

¿Qué solemnidades hay que cumplir?

• El contrato del nuevo crédito deberá́ ser celebrado por escrito.
• Se deberá insertar en el contrato del nuevo crédito el Certificado de Liquidación o actualización de deudas vigente en el momento de su celebración.
• En caso de que el crédito inicial esté caucionado por una o más garantías reales sujetas a sistema registral, el nuevo crédito deberá́ también cumplir con las solemnidades legales que se requieran para el otorgamiento de dicha clase de cauciones y que sean necesarias para dejar constancia de la respectiva subrogación especial de crédito.

¿Hay que hacer algún trámite respecto de las garantías asociadas a los créditos?

En caso de que el crédito inicial cuente con una o más garantías reales para garantizar su pago, como ocurre con las hipotecas y las prendas, se entenderá que dicha garantía real se ha modificado y que pasa a garantizar el nuevo crédito, en los mismos términos y en beneficio del nuevo proveedor, desde el momento que este último paga al proveedor inicial, en nombre y representación del cliente. De esta forma, se evita incurrir en mayores costos y tiempo en trámites de alzamientos y constitución de nuevas garantías.

Si dichas garantías se encuentran sujetas a un sistema de registro, como sería el caso de la hipoteca que se inscribe en el Registro de Hipotecas y Gravámenes del Conservador de Bienes Raíces respectivo, o de la prenda sin desplazamiento que se inscribe en el Registro Nacional de Prendas que lleva el Servicio Nacional de Registro Civil, el nuevo proveedor deberá encargarse de su inscripción ante la entidad responsable del registro, de la misma forma en que corresponda efectuar una modificación a dicha garantía.

¿Aplica con efecto retroactivo?

La Ley entrará en vigor el día 7 de septiembre de 2020 (90 días desde su publicación en el Diario Oficial) y será aplicable a todos aquellos contratos financieros que se encuentren vigentes a la fecha de publicación y a aquellos productos que se contraten con posterioridad.

¿Otras consideraciones para tener en cuenta?

Es necesario tener presente que antes del 24 de julio del año en curso los Ministerios de Hacienda y de Economía, Fomento y Turismo, deberán dictar el reglamento que regule todos los aspectos necesarios para la correcta aplicación de la Ley, incluyendo materias tales como los requisitos y plazos de las notificaciones, comunicaciones o aceptaciones, así como respecto de la forma específica de aplicación de la portabilidad de los distintos tipos de productos financieros, en caso de que sus particularidades así lo justifiquen.

Para mayor información, contactar a Matías Langevin mlangevin@hdycia.cl

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